Própolis, el súperalimento que mejora tus defensas

¿Qué es el própolis y de dónde proviene?

También conocido como propóleo, se habla mucho del própolis y sus beneficios pero ¿qué es en realidad, de dónde procede y cómo se debe consumir? Toda la información que debes conocer para empezar a utilizar este producto natural que ofrece múltiples beneficios.

El própolis es una sustancia que fabrican las abejas, al contrario que la miel, no proviene de las flores, sino que proviene de la corteza de los árboles (principalmente del chopo, álamo, sauce, pino, abeto y eucalipto). Para elaborarlo, las abejas toman parte de la corteza del árbol y la mezclan con cera y saliva, utilizan esta mezcla para distintas funciones de su colmena.

Es una de las tareas más complejas y costosas para las abejas, el proceso de producción es costoso. Se dice que una colonia de abejas produce alrededor de 200 gramos de própolis al año, por lo que se trata de una producción lenta y costosa por lo que se eleva el precio de este producto.

Las abejas utilizan el própolis en la colmena para su construcción y reparación brindándole buenas características y una mayor resistencia que permite un correcto aislamiento y protección de las colmenas. Se utiliza para embalsamar intrusos que hayan accedido a la colmena (arañas y otros insectos), les sirve también como higienizante.

En ocasiones, se forman agujeros en las colmenas y las abejas los cubren con própolis. El hecho de utilizarlo para embalsamar los cuerpos de otros insectos que han accedido a la colmena nos recuerda a los orígenes que se saben del própolis, porque esta palabra de origen griego significa “defensor de la ciudad” y es que los egipcios utilizaban ya esta sustancia para embalsamar cadáveres, los romanos, en cambio lo utilizaban como pegamento antiséptico para curar heridas o úlceras, infecciones orales o de garganta, por lo que se acabó por incluir en la lista de medicamentos de orígen natural.

 

¿Qué contiene el própolis y en qué nos beneficia?

Esta resina cérea que fabrican las abejas junto con su saliva y la corteza de los árboles tiene una composición compleja y su consistencia no es firme, sino que es viscosa. Contiene partículas resinosas de diferentes vegetales que utilizan para su elaboración.

Contienen aceites esenciales que lo hacen oloroso y dependiendo del orígen de las partículas y de los tipos de árboles que han utilizado para su elaboración, su color varía según los elementos utilizados, así como su consistencia, va desde amarillento a pardo oscuro. Su sabor también se ve alterado, algunos pedazos pueden ser insípidos, y otros pueden resultar picantes o amargos.

 

Composición del própolis

Se pueden distinguir en el própolis casi doscientos elementos distintos, destacan entre ellos las sustancias resinosas y bálsamos que contienen flavonoides y ácidos fenólicos o ésteres; además de sustancias céreas (provenientes de la cera), aceites volátiles, polen, e impurezas presentes en el ambiente donde fabrican el própolis. Contiene también terpenos, taninos, y saliva de las abejas. Contienen compuestos activos conocidos como bioflavonoides (flavonas, flavonoles).

Predominan en su composición proteínas del polen, azúcares y aminoácidos libres como la arginina y la prolina.

De entre los oligoelementos más comunes que podemos destacar está el hierro (Fe), zinc (Zn), y en pequeñas cantidades otros elementos como: oro (Au), plata (Ag), cesio (Cs), Mercurio (Hg), potasio (K), y antimonio (Sb). Cetonas, lactonas, quinonas, esteroides, ácido benzoico y ésteres. Además de vitaminas del grupo B, principalmente provenientes del polen B1, B2, B3 y B6.

El própolis es un producto de interés extraordinario tanto para la medicina como para la industria cosmética que aprovecha sus propiedades y beneficios para nuestra salud, sobretodo como antioxidante y antiinflamatorio.

Se están estudiando los múltiples beneficios del própolis, pero ya podemos decir que se han comprobado los siguientes:

 

El própolis como antioxidante

El própolis es un potente antioxidante que nos protege de la acción de los radicales libres y de la oxidación de aceites y lipoproteínas. Además tiene un efecto inhibidor del ion cuproso, lo que nos garantiza una protección contra el envejecimiento prematuro celular, manteniendo así un estado de salud de nuestras células inmejorable; repercutiendo así en nuestro estado de salud y en el aspecto general de la piel.

 

El própolis como antibiótico, antibacteriano y antifúngico

Tiene propiedades antibacterianas que se han utilizado desde la antigüedad para curar heridas, úlceras, etc. Antiguamente elaboraban emplastes de própolis para aislar la herida de los agentes externos y favorecer su cicatrización con este pegamento medicinal.

Es por ello que actualmente se utiliza también como antibiótico natural, principalmente en afecciones bucales y de garganta. Se pueden hacer gárgaras con própolis para mejorar el estado de laringitis o faringitis, así como en caso de padecer de amigdalitis (anginas).

Además es un potente antifúngico eficaz en distintos tipos de microorganismos (hongos), propiedad que le viene dada por su contenido en compuestos fenólicos y agliconas flavónicas, ambos compuestos utilizados para prevenir las micosis (infecciones por hongos).

 

El própolis mejora nuestras defensas

El própolis estimula un correcto desarrollo y funcional de las defensas, es decir, es inmunoprotector. Es remineralizante, lo que nos ayuda a garantizar una correcta salud bucal protegiendo el esmalte de la acción de la caries dental.

Es inmunoestimulante por los niveles de citoquinas que contiene, aunque en los estudios no se modifican los niveles plasmáticos sí que aumentó la capacidad de segregar estas sustancias.
Se ha demostrado que sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias son reales por la acción de fenoles conocidos como el fenil-etilcafeico o la kaempferida que actúan disminuyendo la inflamación y como consecuencia el dolor que ésta produce.

 

Otras propiedades del própolis

Es antivírico y antitóxico, los fenoles y ésteres caféico y felúrico le brindan la capacidad de luchar frente a agentes víricos y la galangina le confiere poderes antitóxicos capaces de inhibir la quimiotoxicidad, por lo que es muy comúnmente utilizado por pacientes que sufren cáncer tras los tratamientos de quimioterapia.

Tiene propiedades hepatoprotectoras, anestésicas, y de regeneración tisular por lo que es ampliamente interesante su estudio para completar y compaginar con tratamientos médicos. Por ejemplo, se utiliza como antioxidante para el colon, o como reductor de los accidentes cardiovasculares, como inhibidor de la motilidad bacteriana (antibiótico natural), etc.

 

Usos del própolis

Apósitos o vendajes oclusivos para la curación de heridas, por sus propiedades bactericidas, antiinflamatorias, además de favorecer la regeneración epitelial y la cicatrización favorecida por la acción anestésica del própolis.

A nivel dermatológico se utiliza como regenerante, desodorante, y como productor de la formación de colágeno. Por su concentración de arginina es muy común su uso en caso de acné, y en quemaduras para aprovechar sus propiedades aislantes, antivirales, antibacterianas, antiinflamatorias y favorecer la cicatrización.

Se utiliza en campos como la odontologia, la oftalmología y la otrorrinolaringología tras lesiones o tratamientos.

 

¿Qué debemos saber para elegir un buen própolis?

Debemos tener en cuenta que cuando compremos própolis debemos verificar que proceda de cultivos ecológicos que respeten las condiciones de las abejas, existen distintos tipos de recolección del própolis, las trampas para abejas son el método más respetuoso y que ofrece una mayor calidad. Debemos tener en cuenta que no haya sido manipulado para garantizar su calidad, por ello, debe tener el certificado de producto ecológico.

Dependiendo de la zona de producción y recolección, así como el método utilizado por el apicultor, puede cambiar la composición del própolis. Para asegurar la calidad del própolis se hace una prueba química para determinar el número de fenoles, aunque los fenoles de forma aislada no determinan la calidad del resto de nutrientes en conjunto, para ello la zona de origen definirá la calidad del producto.

 

Si quieres comprar un buen própolis debes saber…

Antes de comprar própolis debemos tener en cuenta distintos aspectos que nos aseguran una calidad satisfactoria siempre y cuando:
• Esté libre de contaminantes tóxicos.
• Contenga bajos porcentajes céreos, cenizas y materias insolubles.
• Tenga alta cantidad de concentración de los principales principios activos del própolis.
• Su origen de procedencia y recoleccion sean respetuosos con el medio ambiente.
• Tenga el certificado de própolis de origen ecológico.

 

Contraindicaciones del própolis

El própolis no suele tener contraindicaciones salvo el ser alérgico a alguno de sus componentes, debemos tener en cuenta no superar las dosis recomendadas diarias (1400mg/ por kg de peso al día) puesto que en ese caso es muy difícil que nos ofrezca efectos secundarios.

El consumo de una dosis mayor puede ocasionarnos trastornos digestivos comunes como diarrea, náuseas, espasmos, dolor abdominal, etc.

 

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