Psyllium, la fibra que te llenará de salud

Esta cáscara que recubre la semilla de la planta conocida como plántago, es un recubrimiento que se utiliza como laxante y regulador del sistema digestivo. Procedente de la planta anual conocida como Plantago ovata de la familia de las plantagináceas. Es una planta de unos 30 cm de alto con altos tallos similares a una espiga con unas hojas cubiertas de vellosidades y poca floración (flores blancas).

De esta planta se usa medicinalmente la cubierta de las semillas del psyllium, conocidas como psyllium husk y es que esta cascarilla es rica en fibra y mucílagos, lo que le brinda la mayor parte de sus propiedades, de las que hablaremos a continuación.

De la composición del psyllium podemos destacar que nos aporta hidratos de carbono ricos en fibra y azúcares (sacarosa principalmente) además de ácidos esenciales; presentes en las semillas, como el glutamínico, linoléico, oléico, linolénico, galacturónico, behénico, ácido palmítico, esteárico; etc.

Beneficios del psyllium para el organismo

Los beneficios para el organismo del consumo de esta planta se basan en su alta concentración en mucílagos, un tipo de fibra soluble conocida como fibra dietética de la que las semillas de esta planta son especialmente ricas lo que hace que sea especialmente efectiva en diferentes patologías del tracto digestivo como el estreñimiento, diarrea, hemorroides o úlceras, e incluso para pacientes del  síndrome de intestino irritable (SII) y de Enfermedad de Crohn.

Si sufres de estreñimiento, la capacidad de estas semillas de aumentar su volúmen hace que incremente el volumen del intestino facilitando los movimientos peristálticos favoreciendo la eliminación de las heces. Además a diferencia de otros laxantes, este al ser natural, no crea dependencia y puedes utilizarlo a demanda sin que el organismo se acostumbre a su uso y deje de hacer efecto.

 

 

Psyllium para el estreñimiento

El estreñimiento suele derivar en problemas de hemorroides, dado que al no defecar con regularidad, las heces se vuelven más duras y como  consecuencia empeora la situación intestinal y digestiva.

Una de las propiedades del psyllium es básicamente ablandar las heces porque absorbe el agua y hace que la defecación sea más fácil y evita la aparición de hemorroides, siendo el tránsito de las heces más fácil y menos doloroso para aquellas personas que padecen esta patología.

 

Psyllium para enfermedades gastrointestinales

Pacientes con SII  y enfermedad de Crohn afirman mejorar su situación clínica en episodios de estreñimiento o diarrea y es que, aunque parezca contradictorio, en el caso de tener las heces demasiado blandas, como cuando tenemos diarrea, las semillas de psyllium son capaces de absorber del intestino el exceso de agua, normalizando el contenido líquido de las heces.

Las úlceras son una de las patologías más comunes, las propiedades suavizantes ayudan a controlar y estimulan su correcta cicatrización, reduciendo la irritación.

 

Psyllium para el colesterol

La fibra que contiene el psyllium tiene la capacidad de absorber el colesterol antes de ser incorporado al torrente sanguíneo. Se ha comprobado en numerosos estudios que el consumir de forma regular las semillas de psyllium reduce el colesterol malo, sin efectos secundarios de relevancia.

Por ello, en ocasiones los médicos reducen la dosis de los fármacos convencionalmente utilizados para reducir el colesterol (sinvastatina, pravastatina) combinándolos con el consumo de estas semillas de forma regular. No altera los niveles de otras grasas como los triglicéridos ni otras grasas.

 

Psyllium para diabéticos

El psyllium se utiliza como regulador de los niveles de glucosa en sangre, dado que se metabolizan los azúcares de forma más lenta lo que implica que no se produzcan picos de insulina, ello hace que los niveles permanezcan más estables, algo que beneficia al control de la diabetes de tipo II.

 

¿Sirve el psyllium para adelgazar?

No es un producto especialmente indicado para adelgazar pero sus propiedades que regulan el tránsito intestinal le dan un especial poder para bajar de peso. Además de su uso como laxante y regulador de la función digestiva hace que defequemos con regularidad evitando la hinchazón producida por el cúmulo de toxinas en el organismo. Además, la fibra nos regula el tránsito que a veces se ve alterado por el cambio de hábitos nutricionales, sobretodo al principio de llevar a cabo una dieta.

Su alto contenido en mucílagos (fibra soluble) controla el apetito de forma clara porque aumenta el volumen intestinal, brindándonos una sensación de saciedad que nos hace comer menos, por lo que reducimos los niveles de ansiedad que se dan al hacer una dieta de adelgazamiento, solucionando así la ingesta excesiva de calorías.

 

Composición NutricionalValores Nutricionales
Energía por 100gr295 kcal
Grasas6 gr
Carbohidratos34 gr
Proteínas0,2 gr
Fibra alimentaria50 gr
Vitamina B110 mg
Vitamina B24 mg
Vitamina B390 mg
Potasio1300 mg
Calcio70 mg
Fósforo5 mg
Hierro5 mg

 

Cómo tomar psyllium y en qué dosis

El psyllium lo encontramos en diferentes formas comerciales, en semillas, cáscaras, en polvo, o en comprimidos; podemos encontrarlo tanto en farmacias como en herbolarios o tiendas de alimentación natural. Debemos tener en cuenta la procedencia y la composición de todos los productos porque, en ocasiones puede venir combinado con otros productos, o edulcorado para tener un mejor sabor al consumirlo, o que nos resulte más fácil de consumir.

Si lo consumimos en polvo, es tan sencillo como mezclarlo en zumo, leche o agua; las semillas las podemos incluir en el desayuno, junto con los cereales. Existen incluso obleas de psyllium, que deberemos masticar muy bien antes de consumirlas. Si lo tomamos en comprimidos bastará con acompañarlos de agua para garantizar su disolución y correcto funcionamiento.

Las dosis de este polvo psyllium varía según el uso para el que deseemos tomarlo, es un producto seguro, que incluso pueden consumir los niños y embarazadas en su dosis justa.

Se recomienda empezar por una dosis inicial de unos 10 gr de psyllium en polvo, llegando como máximo a unos 35 gr de éste. Es importante empezar con una dosis baja para comprobar la tolerancia de nuestro nuestro organismo a la fibra y ajustar la dosis a nuestra mejoría clínica y a nuestros síntomas.

No debemos aumentar la dosis para que aumenten los efectos, dado que nos puede causar problemas derivados de una dosis excesiva.

 

Precauciones a la hora de tomar psyllium

Como cualquier producto, aunque sea natural, puede producir efectos negativos en nuestro organismo. Es  importante respetar las dosis para no tener problemas derivados de un consumo excesivo que pueda afectar a nuestra salud.

Debemos destacar que es importante acompañar su consumo con gran cantidad de líquido, es importante para su correcto funcionamiento evitando problemas que pueden derivarse de una falta de hidratación. Por ello, recomendamos siempre que se consuma con líquido para evitar obstrucciones intestinales.

Debemos tener en cuenta los niveles de glucosa porque podrían descender excesivamente produciendo hipoglucemias, aunque esto ocurriría únicamente si lo consumimos en exceso. Lo mismo puede ocurrir con la tensión, no deben consumirlo aquellas personas que padecen de hipotensión.

 

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